Entretenerse está bien, pero entretenerse y aprender está mejor.

(Y si además es con música, ni te cuento)

Hola, soy José Buceta y me dedico a esto de crear música y espectáculos desde hace más años de los que me gusta admitir (sobre todo porque aún estoy con la crisis de los 40).

Puedes llamarme músico, compositor, escritor, artista o lo cualquier otra etiqueta del estilo.

Esto a ti supongo que te importará más bien poco, pero a lo mejor lo que te voy a contar ahora puede que te interese.

Y con la misma, hasta puede que te den ganas de venir a ver alguno de mis espectáculos.

Por cierto….

No se si sabes que envío mails con historias

¿Qué historias?

Pues de todo tipo. Algunos muy bizarras, tengo que decir. 

 

Aunque las que más me gustan son las relacionadas con el efecto que tiene la música en las personas. 

Historias como las de Donato y su acordeón, como la de la niña que se perdió en un concierto de «Los Panchos»,  o como la del adolescente que solo podía tocar su violín si estaba descalzo.

 

Ah, 

También deberías saber que si te suscribes, te enterarás antes que nadie de cuando se estrenarán los próximos espectáculos (y podrás elegir los mejores asientos del teatro).

También te recibirás mis cutre-viñetas de Pirato que espero que tanto a ti como a tus hijos te resulten divertidas además de un pequeño reto psicológico.

 

Bueno, si tú también quieres formar parte del grupo de personas que recibe estos mails super secretos …

Por aquí.

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Tengo 4 hijos. Sí, un valiente.

(y cosas de la vida)

Un día, nos pusimos todos a ver la película esta «Del revés». No sé si la conoces, pero te la recomiendo 100%. Va de emociones.

 

Y bueno, cuando estaba terminando, estábamos todos llorando a moco tendido. Bueno, todos menos mi hija la pequeña de aquel entonces. Ahora tengo otra más pequeña.

Y claro, cuando esto ocurre, unos entierran la cabeza en un cojín, otros buscan refugio en tu regazo y otros no entienden que leches está pasando.

 

Y empezaron las preguntas…

 

– Papá, no sé por qué estoy llorando – el del regazo.

– ¿Y por qué yo no lloro? –  la pequeña.

La grande, callada y con los ojos hinchados.

 

Madre mía. En aquel momento casi me había terminado las servilletas de la cocina secándome las lágrimas y los mocos y, la verdad, no sabía muy bien que responder (ni donde meterme).

 

¿Cómo le explico yo esto a unos niños de 6, 7 y 10 años?

 

A ver, aunque soy un ignorante en casi todo, hay dos cosas que se me dan bien: la música y contar historias. 

Lo vi claro.

 

 

– Ufff. Es difícil de explicar… darme un par de días y os lo cuento con una historia.

 

En realidad estaba intentando escaquearme. Es la verdad. 

 

– ¿De qué es la historia?

 

No la vi venir. Improvisé.

 

– Eeeeh, de un pirata.

– ¿Y que más?

– Eeeeeh… que navegaba en un barco de papel.

 

Se hizo el silencio durante 2 increíbles segundos.

 

– Eso no se puede, papá.

– ¿Por qué?

– Porque el papel se mojaría y se hundiría.

Jajajaja. Tranquilo. Este es de los que no se hunde.

Y así nació PIRATO

Al final, no me quedo más remedio que inventar aquella historia del pirata que navegaba en un barco de papel.

Me hice el loco un par de días, a ver si se olvidaban, pero que va. Insistieron mucho. 

Mucho, mucho.

 

 

 

La historia que les conté en aquel entonces, poco tiene que ver con lo que es hoy día Pirato. 

De hecho, el protagonista, no se llamaba ni Pirato.

 

 

Sí les hablé de emociones. De que cada uno las vive y gestiona como puede, de la importancia de saber como nos sentimos en cada momento y que expresarse con libertad es algo maravilloso.

 

Por mi trabajo de director y compositor, llegó la posibilidad de crear un concierto didáctico para escolares.

Te puedes imaginar que historia utilicé para ponerle música.

 

Luego me ofrecieron hacerlo para familias. Le di una vuelta y lo adapté.

 

Por último era necesario tener página web con su suscripción.

Es esta.

 

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Aqui dentro.

 

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